¿Quiénes somos nosotros para juzgar a alguien? ¿Quiénes somos para juzgar entre lo bueno o lo malo? Somos alguien para decidir, para decir entre lo que está bien y lo que no lo está; Pero ¿Qué pasa cuando nos equivocamos? ¡Somos juzgados! Bien sea por la sociedad, nuestros padres, amigos o nuestro entorno.
Ahora me inquieta es un ¿Cuándo? ¿Cuándo está bien ser juzgado? Cuando lo hacen personas que realmente nos valoran, que lo hacen por nuestro bien y solo quieren sacar lo mejor de nosotros, esas son aquellos que juzgan con el corazón a pesar de la razón, pues saben que todos podemos errar y merecemos una oportunidad, porque a veces una oportunidad para hacer las cosas bien puede ser la única esperanza de un ser, su incentivo de vida, su continuar o simplemente su existencia.
Guarda estas palabras en un rincón de tu conciencia y recuérdalas tanto para juzgar y para cuando seas juzgado, pide esa oportunidad y demuestra que aunque no actuaste de la mejor manera eres capaz como el ave fénix de resurgir de las cenizas y volar tan alto que solo por tu hermosa envestidura serás divisado en las alturas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario