Hoy voy a tu casa, al lecho donde practicamos nuestro amor, solo ahí nos entendemos bien, donde nuestro sudor y el poder de la imaginación nos hace llegar a lugares nunca vistos, a tocar el cielo y besar el infierno y aunque está latente la sensación de ser vistos seguimos encontrándonos bajo las sabanas.
Sintiendo el calor de tu cuerpo junto al mío que arde de ganas incontrolables de darte placer, puedo olvidar la falta de sentimientos tuyos hacia mí, cuando no estamos sobre tu cama, lastima esos momentos tan lindos duren tan poco. No sé qué te hizo cambiar, eras tan dulce y ahora eres tan fría cuando no estás encima de mí… Extraño tus gestos sutiles, como tus buenos días en la mañana y dulces sueños en la noche, ahora solo recibo llamadas de ti cuando quieres ahogar tu lujuria con mis movimientos. Yo siempre me ilusiono pensando queriendo llamar a nuestros encuentros hacer el amor, pero no, tú te empeñas en llamarlo solo algo casual, la verdad es que no se cuanto más pueda soportar esto, tener que callar algo que puede ser tan especial, callar que TE AMO aunque por instantes soy el poseedor de tu cuerpo.
Ahora me pregunto, ¿Cómo llegamos a esto?, tú eras mi niña, tan delicada como el cristal, no quiero que seas como en los últimos meses, pareces hecha de metal impenetrable, se que por dentro sigues siendo frágil… Aun recuerdo con anhelo nuestra primera vez, éramos tan inexpertos, aun así nos comunicábamos bien, eras tan tímida aun así fuiste besando y lamiendo mi ser que vibraba por las ganas de poseer tu cuerpo, de devorarte, hacerte mía. Yo permanecía inmóvil ante tus sugerentes caricias pues no quería irrespetarte, luego por un súbito impulso comencé a tocarte, me detuve oí un suave sonido que venía de ti y aunque tus ojos pronunciaban palabras que no supe interpretar tus labios al fin dijeron que siguiera…
Sé que este recuerdo no está solo en mi mente, ¡te extraño tanto! Por favor, vuelve a mí, no me importa lo que sucedió en el pasado, dime que solo jugabas a ser mala, solo querías ver cuánto te valoraba, no sé si ya te perdí pues siempre volvemos a citarnos, me doy cuenta de cuánto te amo, no me dejes seguir sin ti… Mi bella te amo, no dejes que esto se convierta en una despedida, no dejes que esto sea mi fin, espero tu respuesta… quizás mañana sea muy tarde solo recuerda que te amo.
Sintiendo el calor de tu cuerpo junto al mío que arde de ganas incontrolables de darte placer, puedo olvidar la falta de sentimientos tuyos hacia mí, cuando no estamos sobre tu cama, lastima esos momentos tan lindos duren tan poco. No sé qué te hizo cambiar, eras tan dulce y ahora eres tan fría cuando no estás encima de mí… Extraño tus gestos sutiles, como tus buenos días en la mañana y dulces sueños en la noche, ahora solo recibo llamadas de ti cuando quieres ahogar tu lujuria con mis movimientos. Yo siempre me ilusiono pensando queriendo llamar a nuestros encuentros hacer el amor, pero no, tú te empeñas en llamarlo solo algo casual, la verdad es que no se cuanto más pueda soportar esto, tener que callar algo que puede ser tan especial, callar que TE AMO aunque por instantes soy el poseedor de tu cuerpo.
Ahora me pregunto, ¿Cómo llegamos a esto?, tú eras mi niña, tan delicada como el cristal, no quiero que seas como en los últimos meses, pareces hecha de metal impenetrable, se que por dentro sigues siendo frágil… Aun recuerdo con anhelo nuestra primera vez, éramos tan inexpertos, aun así nos comunicábamos bien, eras tan tímida aun así fuiste besando y lamiendo mi ser que vibraba por las ganas de poseer tu cuerpo, de devorarte, hacerte mía. Yo permanecía inmóvil ante tus sugerentes caricias pues no quería irrespetarte, luego por un súbito impulso comencé a tocarte, me detuve oí un suave sonido que venía de ti y aunque tus ojos pronunciaban palabras que no supe interpretar tus labios al fin dijeron que siguiera…
Sé que este recuerdo no está solo en mi mente, ¡te extraño tanto! Por favor, vuelve a mí, no me importa lo que sucedió en el pasado, dime que solo jugabas a ser mala, solo querías ver cuánto te valoraba, no sé si ya te perdí pues siempre volvemos a citarnos, me doy cuenta de cuánto te amo, no me dejes seguir sin ti… Mi bella te amo, no dejes que esto se convierta en una despedida, no dejes que esto sea mi fin, espero tu respuesta… quizás mañana sea muy tarde solo recuerda que te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario