lunes, 11 de octubre de 2010

miércoles, 6 de octubre de 2010

Mi Señor.

Llenaría de poemas sus días, si usted me lo permite, mi señor. De respeto mis palabras, para que siempre sean de su agrado y vea los versos para usted con gracia y atractivo ya que su placer es el mio al deleitarlo!

Cuando me sea permitido mas que el uso de mis frases para enamorarlo, que mi cuerpo sea el arma que certera y delicada muestre ante usted mi deseo del que es dueño, mi señor! Que mis labios callen los sinceros argumentos que tengo para iluminar su mente y cuando llegue el momento, dulce y gustoso sea el néctar que ellos guardan, en tan sublime paladar como es el suyo.

Y en el minuto que mis oraciones se agoten, mi mirada sea siempre espejo de mis sentimientos y sin vacilar diga siempre una verdad. Pues aunque las orillas en las playas cambian con el tiempo, siempre se muestran tal cual son y si es severa mi determinación, no sea una ofensa, ya que es propio de mi mostrar la realidad y mas por el amor que le tengo, hoy usted mi señor.