Sigue besandome, no importa con que nombre yo te llame. Deja tus besos bajando desde mi cintura y rodeando mi pelvis, mientras que en tus ojos yo busco su mirada, entre tanta pasión, yo alucino su presencia y la confundo con la tuya, buscando sus manos firmes en tu tacto suave. Si lo nombro a él te pienso a ti, estando contigo porque lo extraño y eres tu lo que tengo ahora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario